Llego el día


Estimados alumnos online y amigos,Llegó el día, casi nueve meses preparándonos y finalmente llega el día. Así es el tiempo, nunca se detiene, y las cosas siempre llegan. Al principio parecía muy lejano, esa fecha, allá en el horizonte 9 meses!!! y al final llega...

Han sido 9 meses de aprendizaje. A estas alturas ya sabéis qué es lo que hay que hacer para obtener plaza en estas oposiciones. Lo que hay que hacer es sencillo: adoptar una rutina de estudio con la que disfrutemos; cuánto más tiempo invertimos más posibilidades hay de sacar la plaza; la cantidad de tiempo invertido equilibrado es de 48 horas semanales. En conclusión, opositar es como un trabajo, pero con la ventaja de que trabajáis desde casa, y vosotros sois vuestros propios jefes.

Os voy a contar mi aventura de opositar:

Yo hice más o menos lo mismo que vosotros habéis hecho, estudiar el tiempo que arriba he indicado, y además me lo tomé con placer. Había escuchado las historias de la gente al opositar, lo infelices que eran, lo sacrificado que resultaba todo, y lógicamente yo no quería pasarlo mal para tener un trabajo, el trabajo que quería, para el cual de verdad tengo talento y con el que iba a ser feliz haciendo felices a las personas que me rodearan. Pues bien, algo había que hacer, entonces ideé el sistema que os he propuesto, levantarme todas las mañanas a la misma hora, estudiar en la naturaleza, programarme TODO lo que quería estudiar con un sistema de vueltas de estudio, y programarme una tarea diaria sencilla, siempre terminaba de estudiar lo que tenía asignado ese día antes de las 8 horas que tenía para hacerlo, estudiaba 45 minutos seguidos y descansaba 15 minutos en los que hacía mi Yoga, muchas veces a las cinco de la tarde había terminado lo que tenía que hacer, entonces paseaba a mi perra, llamaba a mi novia, jugaba al ordenador, hacía modelismo (me encantan las miniaturas históricas, tengo una colección preciosa), leía, pasaba tiempo con mi familia, veía una película con ellos, y a la noche antes de acostarme en lugar de leer una novela como es costumbre antes de dormir me leía las ampliaciones que me había hecho (vuestros bloques son cien veces mejores). Y así transcurrió mi vida... tranquila y en paz, feliz. No conocí ese sufrimiento, ese estrés, esa ansiedad de la que hablaba todo el mundo... yo tenía aspiraciones moderadas, lo que realmente quería, de verdad de la buena, lo que yo quería era repasar mi carrera, había estudiado 5 años mi licenciatura, me saqué la carrera trabajando como Guardia Real (en un puesto muy bajito y aguantando en muchas ocasiones el menosprecio de mis superiores), y a mi carrera no le había podido prestar el 100% de mi atención, pero la vida me había dado la oportunidad de poder dedicarle ahora TODO mi tiempo a repasar ese conocimiento, a integrarlo en mi personalidad, a poder viajar y comprender todo lo que pasa a mi alrededor: el espacio, el tiempo, el arte... viajar, y sentir a Miguel Ángel pronunciando las palabras “las puertas del paraíso” en la plaza de la Catedral de Florencia... eso es lo que quería sentir. En definitiva, quería saber, mi persona siempre ha sido muy ambiciosa en algo que al resto de las personas quizá les ha llamado menos la atención: EL CONOCIMIENTO. Y por eso, la oposición se había convertido en el vehículo perfecto para aprehender ese conocimiento de manera definitiva. No pensaba en el examen, en que iba a llegar ese día (24 de junio de 2006) en el que me examinara, yo lo que sabía es que necesitaba una fecha límite para aprender lo que quería aprender, porque de lo contrario lo demoras y al final nunca alcanzas ningún objetivo. Así que todo mi tiempo de estudio estaba organizado a fecha de finales de junio que me había puesto como límite para dominar ese conocimiento. Y de repente llegó ese día... ¿qué sentía yo?... sentía que sabía lo que quería saber, ni más ni menos, podía saber más si en lugar de ver una película con mis padres hubiera dedicado ese tiempo a estudiar, cierto, pero es que ver una película con mis padres tiene una importancia absoluta porque la familia es lo más importante que hay en mi vida, además me aportaban la energía, el descanso, el ocio, que mi mente necesitaba para levantarme al día siguiente y volver a entregarme al conocimiento. Es más, yo cumplía todos los días, sin excepción, mis objetivos, que era estudiar lo que tenía asignado ese día, por lo tanto, yo me sentía satisfecho, plenamente satisfecho, había diseñado un plan y lo había realizado, había conseguido mi propósito: adquirir el conocimiento que deseaba. Entonces me examiné, para evitar posibles nervios que la gente de tu alrededor te contagia porque los opositores son seres humanos que irradian ansiedad, hice la dieta espartana que os he comentado (arroz, pasta), fortasec, y sumial! Y allí llegué, a la Universidad de Murcia (la cual no conocía, soy de Madrid), tranquilo, sereno, atento... e hice el mejor examen de mi tribunal. Yo no quería más que adquirir un conocimiento, y sin embargo, la plaza, me fue dada por añadidura... yo ni la buscaba, sabía que podía conseguirlo, pero realmente mi ambición era saber, el examen fue la demostración del conocimiento que tenía (sobre todo a mi), y parece ser que el tribunal que me examinó consideró que mi nivel de conocimiento era bueno, realmente yo sabía que era muy bueno, había hecho realidad mi propósito, que además fuera reconocido exteriormente me hizo todavía más feliz, pero mi felicidad interior era todavía superior. Cuando me enteré de los resultados finales, me quedé con una sonrisa en el rostro que todavía no se me ha quitado, aunque hay quienes dicen que ya la llevaba antes, yo creo que forjé esa sonrisa cumpliendo mi objetivo, que no era sacar la plaza, sino alcanzar el conocimiento que realmente buscaba.

Ya me conocéis y esta historia, la de mi vida, más o menos la sabéis.

El sistema que yo ideé me sirvió a mí, pero sé que puede ser de GRAN ayuda a MUCHA gente. Sé que se puede estudiar, que se puede opositar, sin sufrir, es más se puede estudiar y se puede opositar siendo la persona más feliz del mundo. A día de hoy, os garantizo que soy una persona muy realizada, pues curiosamente hoy en día mis niveles de felicidad no son tan elevados como los de aquella fase de mi vida en la que iba por el bosque con mis apuntes repasando el fascismo italiano. Me está haciendo muy feliz sentirme de ayuda con vosotros, reconozco que está completando todavía más mi realización personal, los mails que me mandáis, el afecto que sentimos mutuamente, hace que dedique tanto tiempo a la preparación de oposiciones, con la que disfruto tanto como cuando yo mismo oposité.

Y por último recordaros algo práctico:

1º Llevad dos bolígrafos azules y uno negro, el examen se hace en azul o negro. Entre ellos el “boli” de la suerte, SI, ese con el que SIEMPRE aprobáis y os sentís seguros, el que NUNCA falla. Llevamos también calculadora y una regla pequeña.
2º Id al examen con tiempo suficiente, porque de lo contario os da ansiedad saber si llegáis o no. Alejaos del mogollón, os transmiten malas vibraciones, la mayoría no han estudiado nada, se presentan por presentar y se dedican a criticar y hacer correr rumores sin sentido.
3º Si os puede acompañar alguien que queréis MEJOR QUE MEJOR, conmigo fue mi exnovia, un encanto de persona a la que debo mucho y a la que siempre querré, no se despegó de mí ni un solo instante, el tribunal de cachondeo cuando terminé el examen oral me lo dijo.
4º Llevad el DNI.
5º Desayunad la dieta del guerrero interior que somos: arroz!
6º Ropa cómoda, SI, la camiseta de la suerte, estamos pensando todos los mismo!
7º El día antes dedicadlo a la familia y a reflexionar sobre el camino recorrido.
8ª No entréis con el móvil al examen.
9º Llevad vuestro amado reloj de pulsera que os vais a quitar de la muñeca y que vais a dejar en frente para controlar el tiempo.
10º En cuanto os den el examen no levantéis la cabeza del mismo, empezad a escribir y soltad TODO lo que sepáis, se responde a TODO, no miréis a la gente, no hay nada ni nadie a vuestro alrededor, sólo estáis vosotros demostrando el conocimiento que tenéis, tal y como hemos hecho en los casi 40 simulacros de examen que hemos hecho.

Decía un amigo: los libres nacen cuando se atreven a comenzar... eso es lo que habéis hecho vosotros, os habéis atrevido a comenzar una búsqueda de conocimiento y una preparación de oposiciones con opciones. Es como cuando tiramos una piedra a un estanque, las ondas se extienden hasta tocar el borde del estanque... somos lo que hacemos, hijos y herederos de nuestros actos. Vuestro acto es la valentía y la consecuencia, tarde o temprano, la realización de vuestros propósitos.

Un abrazo!




0 Comentarios ¿Porqué no dejas tú uno?

Deja un comentario. No seas tímid@.

Tienes que estar registrado y haber iniciado sesión para poder dejar un comentario